El PSG reina de nuevo en Europa
- 31 may
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Budapest
El París Saint-Germain ha demostrado que ya sabe cómo ganar en el viejo continente. En una noche de alta tensión en el Puskás Aréna de Budapest, el conjunto francés se proclamó bicampeón de Europa tras derrotar al Arsenal en una dramática tanda de penaltis (4-3), luego de batallar durante 120 minutos para firmar un vibrante 1-1.
Este segundo título consecutivo de la Liga de Campeones no solo consolida el dominio absoluto de los parisinos en el panorama actual, sino que eleva a su técnico, Luis Enrique, al olimpo del fútbol. El asturiano sumó su tercera orejona particular (dos con el PSG y una con el Barcelona), sentándose en la misma mesa de leyendas de los banquillos como Zinedine Zidane, Pep Guardiola y Bob Paisley.
De la lona al empate
El partido comenzó con un guion de pesadilla para el vigente campeón. Apenas al minuto seis, un error de concentración del capitán Marquinhos dejó el balón a merced de Kai Havertz; el alemán cabalgó con potencia y definió con frialdad ante Matvey Safonov para poner en ventaja a los Gunners.
A partir de ahí, Mikel Arteta replegó sus líneas y montó un auténtico muro comandado por William Saliba y Gabriel. Al PSG le tocaba masticar el partido con paciencia frente a la muralla londinense. La insistencia y el monopolio del balón de los franceses tuvieron premio en la segunda mitad. En el minuto 65, la velocidad de Khvicha Kvaratskhelia provocó un penalti tras ser derribado por Christian Mosquera. Ousmane Dembélé asumió la responsabilidad y, con un disparo inapelable, puso las tablas en el marcador.
El tramo final y la prórroga se convirtieron en un intercambio de golpes de infarto. "Kvara" estrelló un balón en el poste que pudo evitar el alargue, mientras que el guardameta español David Raya se vistió de héroe en varias ocasiones para mantener con vida a un Arsenal exhausto.
La lotería desde los once metros
Sin cambios en el marcador tras el tiempo extra, el trono europeo se citó con los penaltis. En la tanda de la verdad, el PSG rozó la perfección anotando cuatro de sus lanzamientos, con el único fallo de Nuno Mendes.
Por el bando inglés, la presión terminó pesando demasiado. Aunque Viktor Gyökeres, Declan Rice y Gabriel Martinelli acertaron, los errores de Eberechi Eze y el defensor Gabriel—quienes enviaron sus remates desviados— sentenciaron la final.
Con el último fallo Gunner, el banquillo parisino estalló en júbilo. El PSG abrocha un doblete histórico junto a la Ligue 1 y confirma que el millonario proyecto de París ya no es una promesa de futuro, sino una realidad que tiraniza el presente del fútbol europeo.




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