El Celta amarra Europa en la despedida de Valverde
- hace 5 días
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El RC Celta de Vigo selló su pasaporte hacia las competiciones europeas. El conjunto dirigido por Claudio Giráldez rascó un valioso empate 1-1 en San Mamés ante el Athletic Club en la penúltima jornada del campeonato, un resultado que asegura matemáticamente el objetivo continental de los gallegos por segundo año consecutivo y deja a los leones sin opciones europeas a falta de un partido para el cierre del curso.
La cita estuvo cargada de emotividad desde el inicio, marcada por el sentido homenaje de 'La Catedral' al lateral Iñigo Lekue y, muy especialmente, al técnico Ernesto Valverde en el que fue su último encuentro dirigiendo al Athletic como local en San Mamés. Sin embargo, la nostalgia en la grada se transformó rápidamente en un jarro de agua fría. En los primeros compases del choque, Ilaix Moriba robó con astucia un balón en la salida a Mikel Jauregizar y trazó una contra letal hacia Williot Swedberg; el joven atacante sueco le ganó la espalda por velocidad a Yeray Álvarez y batió a Unai Simón con un certero disparo cruzado para poner el 0-1.
Reacción de orgullo y zarpazo de Williams
El Athletic dominó la posesión durante la primera mitad, pero evidenció la falta de fluidez que ha arrastrado a lo largo del torneo liguero, inquietando al meta rumano Andrei Radu únicamente con un cabezazo centrado de Unai Gómez. Tras el paso por los vestuarios, el guion cambió por completo gracias a los ajustes de Valverde:
El empate (minuto 51): Una brillante triangulación colectiva nacida de las botas de Íñigo Ruiz de Galarreta conectó con Yuri Berchiche, quien asistió con precisión para que Iñaki Williams firmara el 1-1 en boca de gol.
Insistencia local: El tanto espoleó a los rojiblancos, y el propio Williams rozó el doblete apenas dos minutos después en una acción idéntica que se marchó desviada por centímetros.
Resistencia celeste y fiesta en Vigo
El Celta supo capear el temporal desatado por el gol bilbaíno. Giráldez movió el banquillo dando entrada a la veteranía de Iago Aspas y a Pablo Durán, piezas clave para estirar las líneas del equipo y rebajar las pulsaciones del partido lejos de su propia área. Aunque el Athletic empujó con más corazón que ideas en el tramo final, volcando balones al área e intentándolo con tiros lejanos de Williams y de Nico Serrano en el tiempo de descuento, la zaga viguesa se mantuvo impenetrable.
Con el pitido final, la plantilla del Celta desató la euforia sobre el césped bilbaíno al consolidar un éxito rotundo para el proyecto deportivo de la institución. Por su parte, el feudo rojiblanco despidió con honores y aplausos a un Valverde que cierra una etapa histórica en el banquillo, dejando al Athletic con la tarea de afrontar un último trámite liguero antes de encarar una profunda reestructuración.




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